Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.
"Triste" B.Caamaño

Saqué las cosas de la mochila, extendí la toalla, me saque la falda y la camiseta y al sol lagarto durante un largo tiempo. Mi tarde de ayer la dediqué basicamente a esto. Entre tanto me peleé con la enana: que no me eches arenas, que si no me eches crema, que si ven que te echo más crema, que te comas la manzana que sino no hay helado... Playa con niños; grata combinación supongo que mucho mejor si los mismos, no son tuyos.
La verdad es que ayer me di cuenta de muchas cosas y es que los niños siempre nos enseñan algo nuevo. Ella, en muy poco tiempo hizo que me invadiesen un montón de sentimientos que quizás no pude manifestar (porque con los niños hay que hacer como que todo es natural). ¡Hablaba de chicos de su cole y de besos!, ¿cómo es posible?... "¿Pero si hace nada estaba yo dándote el biberón?", piensas, pero no dices. Fueron muchos los temas de conversación que tratamos. Ella, Sofía es así. Es niña pero a la vez mujer y vaya, a todo le tiene una respuesta y cada cual, mejor que la anterior. Ella, Sofía, es como esa hermana pequeña que siempre quise tener o mejor dicho, es esa hermana pequeña que tengo la satisfacción de tener.
Mi mente hasta aquí estaba más o menos despejada. Claro que las cosas cambiaron en cuando alguien le preguntó que quería ser de mayor. Dijo varias profesiones pero por esa razón estúpida que hay en algunas cosas, yo sólo logré a quedarme con una de sus frases: "también me gustaría ser modelo pero para eso hay que estar delgada"... Reconozco que no supe cómo reaccionar. Cosas de niños pensé pero a la vez me avergoncé de vivir en la sociedad en la que vivimos. Mi respuesta fue clara (eso sí, muchos segundos más tarde): "tranquila pitufa, tú no serás modelo, porque eres demasiado inteligente como para dedicar tu cuerpo a eso".
Desde aquí mis más sinceras disculpas a los modelos si es que en algo se sienten ofendidos pero es que entiéndanme: ¿cómo puede una niña de 9 años renegar (en su peso ideal) de una profesión como esa?. ¿O de una profesión como cualquier otra?...
No entiendo nada. ¿Está es la imagen que van a tener nuetros hijos de la sociedad?. ¿Hacia dónde van a encaminar sus vidas? Porque ciertamente, las posibilidades se reducen cada vez más con tanto estereotipo que nosotros mismos nos encargamos de perfilar día a día y cada vez más. Es que el problema ya no es que sepan que para poder desfilar tienes que pesar menos de 50 kg, sino que se está privando a un niño de una de sus principales características y virtudes: ser capaz de soñar.
Todo vale (Ton)

Pocas cosas me cabrean más que los informativos de verano, hoy algo es noticia y mañana lo contrario también lo es, por ejemplo: "Hoy los termómetros alcanzarán lo 40º" al día siguiente:"ya no hay gente refrescandose en las fuentes porque la temperatura es de 30º", a los 3 días se ocurre llover y titular:"El cambio climático nos vuelve locos", por dios, el que me vuelve loco es el Piqueras de turno, que no tiene de que hablar y mete noticias basura, como aquella de que ahora a las mujeres les gustan los hombres con aspecto femeninio (según un prestigioso estudio realizado en UK) porque al parecer, son más sensibles, más cariñosos, más pacientes y mejores padres, así que todos aquellos que no nos parecemos a Bekam somos, poco sensibles, no somos cariñosos, no tenemos paciencia y encima no podemos criar a un chaval?
En fin, muchas veces creo que en verano, con lo del calor todo vale, valen las noticias chorras, vale tirarse días y días sin hacer nada, vale escaquearse, vale hablar de tonterías, vale lo superficial, valen las novelas de Lucía Etxevarría... porque que narices estamos en verano, no estamos para preocuparnos, y luego, en invierno, no tenemos la cabeza para nada, porque bastante tenemos con el trabajo.
Le dedico esto a Lucía Etxevarria y a todos aquellos que se empeñan en recomendarme que lea Los pilares de la tierra, en fin, puede que algún verano lo haga.
Santander Central Hispano (Ton)

Remontémonos al 16 de enero de 2006, una comercial del banco Santander (del que soy cliente por aquellas fechas) me llama para ofrecerme una tarjeta, insiste durante un rato y accedo a que me mande información sobre la misma.
Cuando recibo la carta con la información y, sorpresa, la tarjetita, leo la información, veo que no me interesa, de modo, que sin firmar nada ni dar confirmación o muestra de interés alguna, tiro la información y rompo la tarjeta.
A las pocas semanas recibo una llamada diciendo que aún no activé mi tarjeta y que si me interesa acuda a mi sucursal a hacerlo, yo respondo que no me interesa.
Y es el día de hoy que necesito una visa y voy a mi banco, el Santander, a solicitarla y me informan de que no puedo solicitar una visa porque ya la tengo, y además me están cobrando 12 euros por ella, yo informo de lo que me pasó, argumento que no he realizado ningún movimiento con dicha tarjeta y que no la he dado de alta porque no la quería.
El bueno del hombre que me atendió se tira de los pelos y me informa de que ni él ni la sucursal tienen nada que ver, que es una operación comercial encargada a otra empresa y que ahora ajo y agua.
Respuesta, cancelar inmediatamente mi cuenta, mi cuenta de valores y por supuesto la visa que nunca di de alta y por la que me cobraban tan ricamente.
No volveré a operar con este banco a no ser que sea imprescindible.
Ya vemos cual es la mejor forma de hacerse un buen BOTIN
B.Caamaño

http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2007/08/23/0003_6080990.htm
http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2007/08/24/0003_6083565.htm
Como niña que de vez en cuando soy pero que sin duda fui, tras leer titulares como estos hoy intento llevar la memoria al pasado. Tampoco es que sea cuestión de echar la vista muy atrás pero bueno, sí reconozco que me cuesta un poco verme en el papel de niña vándala. Y no es que yo haya sido mucho mejor porque les aseguro que no. Pero vaya, que todo tiene un límite en esta vida y una cosa es timbrar a 4 pisos a la vez y echar a correr y otra muy distinta es atentar contra la seguridad de las personas de esta peculiar forma.
El problema es que no son "cosas de niños". Dejan de serlo en el momento en que uno sabe diferenciar lo que está mal de lo que está bien y creo que esto se hace a edades que quedan mucho antes de los 11-12 años. Ahora todos nos resguardamos en decir "es que los niños de hoy en día están muy mal maleducados; hay mucha cosa extraña por las calles... drogas, alcohol... etc etc". Bueno, pues sí. Reconozco que yo misma me quedé alucinada el día que pude ver al final de una de mis clases de historia en el instituto a varios de mis compañeros fumar porros sin esconderse demasiado. Pero bueno, que "juegos" de esos, por ahí, los ha habido siempre.
No son los dueños de las discotecas, ni los profesores, ni sus amigos los que animan a un chaval de 13 años a que se quede por la calle de jarana un domingo hasta las tantas de la madrugada. Que sí es cierto que los malos hábitos están por todos los sitios pero insisto, todo tiene un límite.
Yo no se si fui mejor niña o no que estos chavales ahora que sí se que si mis padres me decían a las 11 en casa una estaba a las 10:45. Sabía que si mis padres me veían llegar con una copa de más a casa me dejarían dormir en el felpudo (eso sí, con una manta) o que si se enteraban que una se dedica a tirarle piedras más lejos de una lata de Coca-Cola a modo de diana, me pegarían una buena bofetada que me mandaría directa para cama 3 meses. Y sí, también puedo decir que he tenido amigos a los que les gustaba demasiado el Malibú con piña y en cuyas casas lo de los horarios no tenía demasiada importancia pero bueno, uno debe saber a que clase de compañías se junta y si finalmente decide hacerlo con ellas, tener un poco más de personalidad que la de dejarse arrastrar por la ley del más fuerte.
Lo fácil es echarle la culpa a sus amigos, a sus abuelos o incluso a sus profesores pero no se equivoquen. Las reglas en casa las ponen sus propios dueños (los padres). Ya saben, República independiente de tu casa. Pues eso; "Si tú lees, ellos antes o después, leen".
Gracias mamá y papá.
De morcillas

Dice Ángel González cuando aún el Dictador estaba vivo:"Nada es lo mismo, nada / permanece. / Menos la Historia y la morcilla de mi tierra: / se hacen las dos con sangre, se repiten".
No tengo demasiado tiempo para dejar nada más, pero me parece suficiente, simplemente, comentar que estos versos permanecen, podría haberlos escrito hoy.
¿Qué opinas Bibi?


