Artritis metafísica

20080117133520-mono-martin.jpg

Siempre alguna mujer me llevó de la nariz
(para no hacer mención de otros apéndices).
Anillado
como un mono doméstico,
salté de cama en cama.

¡Cuánta zalema alegre,
qué equilibrios tan altos y difíciles,
qué acrobacias tan ágiles,
qué risa!

Aunque era un espectáculo hilarante,
hubo quien se dolió de mis piruetas,
lo cual no es nada extraño:
en semejante trance
yo mismo
me rompí el alma en más de una ocasión.

Es una pena que esos golpes
que, entregados al júbilo del vuelo,
entonces casi no sentimos,
algunas tardes ahora,
en el otoño,
cuando amenaza lluvia
y viene el frío,
nos vuelvan a doler tanto en el alma;
renovado dolor que no permite
reconciliar el sueño interrumpido.

En esas condiciones no hay alivio posible:
ni el bálsamo falaz de la nostalgia,
ni el más firme consuelo del olvido.

 

Ya ves, no es nostalgia, el gran Angel Gonzalez lo describe a la perfección como artritis metafísica, eso es lo que pasa, ni más ni menos, artritis metafísica, en fin, se que no hay alivio posible, de todos modos, continuar el camino cargado de dolores también es un modo de caminar.

Puede que esté repetido, que lo colgara otra vez, pero me encanta este poema, es una gran descripción, creo que la única, sino la más acertada de este sentimiento, tan poco común, pero tan compartido, supongo.

Un beso desde el hospital para artríticos pesimistas

17/01/2008 13:35 Autor: B.Caamaño&A.Pachón. Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.